Después de pasar unos días en Alustante, muy cerca de Orihuela del Tremedal, ponemos ruta hacia Andorra. Llegamos en unas 5 horas y media y lo primero que nos sorprende es la enorme cola para salir (es viernes, cerca de las cinco). La segunda sorpresa es que dejamos de tener cobertura (ni siquiera nos hacía roaming). Resulta que Andorra (junto con Suiza) no tiene acuerdo con Europa para el roaming, y en nuestro caso hay que activarlo explícitamente para evitar sobrecostes.
Nuestro apartamento, en la parroquia de Arinsal (una de las muchas estaciones de esquí de Andorra), tiene unas magníficas vistas, pero no es ni mucho menos el mejor en que hemos estado, principalmente por limpieza y mantenimiento. Cenamos en la cercana pizzería Factory, recomendable.