La segunda ruta que elegimos es el Valle de Incles,
en la parroquia de Canillo. Como el día anterior, la carretera que lleva al
inicio de ruta está cortada y hay que aparcar por los alrededores. Hay un
primer camino que discurre por el bosque y dura unos 45 minutos, prácticamente
sin desnivel, que nos lleva al inicio de las tres rutas de montaña. También
existe la posibilidad de coger un pequeño autobús (12 personas) que por 3 euros
te lleva al sitio, aunque el camino a pies es muy recomendable. Desde aquí,
existen tres rutas principales (roja, verde y azul) que llevan a lagos de
montaña. Nosotros elegimos la verde (lago del Juclar), pero no llegamos a
completarla, ya que hemos empezado algo tarde.
De regreso, hacemos una primera parada para visitar la iglesia de Sant Joan de Casalles, que queda a mano izquierda y tiene su propio parking, y una segunda parada en el propio Canillo para visitar el pueblo antiguo, muy interesante, y la iglesia de Sant Serni, otra de las iglesias románicas visitables.